Todo por escrito antes de empezar. Si algo no está en la lista, no está en el precio, y se presupuesta aparte. Así no hay malentendidos a los tres meses.
Dos semanas de plazo cerrado. Se paga la mitad al empezar y la mitad al entregar. Incluye el primer mes de la cuota que elijas.
Que te encuentren en tu zona y que no se te escape ninguna llamada.
Todo lo de la básica, más contenido, LinkedIn y seguimiento.
Cuando se pide atención, criterio y respuesta rápida.
Dos meses de descuento sobre cualquier cuota. Se puede pagar entero o en dos plazos. Sigue sin haber permanencia: si decides dejarlo, se devuelve la parte no consumida.
Son trabajos puntuales. Se presupuestan al pedirlos y se cobran una vez.
5 o 10 publicaciones listas con texto e imagen, para que las subas tú a Instagram o Facebook. Hechas para tu sector y tu zona.
Creatividades y textos para una oferta o un servicio concreto, listos para publicar o para campaña.
Búsqueda de disponibilidad y tramitación del registro, con un colaborador especializado.
Cuando la web actual ya no da más de sí y hay que rehacerla, no retocarla.
Calculadoras, herramientas internas, integraciones y automatizaciones.
Documento de trabajo con objetivos, canales, calendario y presupuesto para el año.
Lo decimos antes de empezar, no después. Así sabes exactamente qué compras.
Cada cuota incluye un número de cambios al mes. Lo que pase de ahí se presupuesta aparte a 45 € la hora, siempre avisando antes y nunca por sorpresa en la factura.
El dominio va a tu nombre. La web es tuya. Los datos son tuyos. Si un día decides trabajar con otro, te ayudamos en el traspaso sin coste y sin poner pegas. No trabajamos con clientes atrapados.
Pasa a menudo. Cuéntanos qué necesitas y te preparamos una propuesta a medida con precio cerrado.